El tema del "Uso de Multimedia en la educación", es de gran importancia porque todo nuestro entorno de vida se articula, interactúa, se conecta por medio de las Tecnologías de Información y Comunicación (Tics).
Las inmensas mayorías de humanos del mundo de hoy, se hallan inmersos en los variados, potentes, captadores flujos de información y comunicación que se despliegan desde las localidades hacia la globalidad planetaria, y desde la globalidad hacia la localidad, donde cada uno de nosotros vive su cotidianidad.
Cada día hay decenas de miles de ciudadanos que buscan conectarse o son
conectados, de acuerdo con sus actividades, en la extensa y compleja red de comunicación: la Web. Quien no esté conectado, queda por fuera del sistema de nuevas relaciones sociales, creadas por la actividad continua dentro de la red.
Es de tal naturaleza esa conexión que en la medida de la información que se disponga, en una localidad, los ciudadanos pueden producir lo nuevo de esa cultura local, de su identidad, mezclada y combinada, con las novedades globales; produciendo, entonces, una renovada significación cultural, fuente de nuevas formas vitales. Producción de valor: producción de conocimiento, de ideas, de procesos políticos.
De ahí que en cada localidad vivimos con Internet. La red está presente en la vida íntegra de la mayoría de los espacios de comunicación y trabajo. Incluso quienes no están en la red, se sienten impactados por quienes no reposan de su conexión.
El mundo entero ingresó en una era de alfabetización digital, unos países antes de los otros, unos ciudadanos enseñando a los otros, un aprendizaje veloz por el camino de los afectos familiares, llevó a las grandes masas humanas a conectarse. Se crearon comunidades, redes sociales, bajo el principio de cooperación a gran escala.
La creatividad, al ritmo de la expansión de la multimedia, no tiene límites. La conexión constante a la red, es una corriente que nos lleva. Vivimos comunicados siempre. En línea. La creación de tecnología nos impulsa a la creación de cultura.
Los alumnos, de preescolar, básica primaria, bachillerato y universidad, del mundo, están inmersos en la red. Sienten, anhelan, desean, aman, sufren, imitan, conocen, se apasionan, en la red. Se puede constatar que en la mayoría de los casos, la escuela, los docentes, la institución educativa se encuentra alejada de esta dinámica.
Por ende, se ha creado un distanciamiento, una brecha, incluso un desconocimiento de su importancia, por parte de educadores que se resisten por el temor de perder su preeminencia en el aula, de perder su prestigio como las personas que saben, frente a los que no saben.
Hoy, en muchas escuelas de pensamiento educativo, se busca superar esta distancia. Hay educadores que se rinden al mensaje de la alfabetización digital. Para muchos niños y jóvenes, el ingreso en las redes sociales, les ha
significado ahondar en la cohesión social, en la integración a pensamientos altruistas, filantrópicos, de reivindicación de derechos. Se cultivan nuevos liderazgos. Una nueva cultura se está forjando, independiente de la escuela.
Por ello, la escuela debe repensar la pedagogía, la aplicación de las nuevas tecnologías de información y comunicación, sea en el campo de la educación formal o de la informal. Debe reencontrar el cauce de la educación desde la misma persona, desde los métodos cooperativos, colaborativos, de formación integral. El mayor ejemplo de participación en la formación colectiva, de pensamiento y acción combinados, es la multimedia. Este es el futuro.
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